Crecí escuchando las historias que contaban mi abuela, mis tíos y la gente de mi pueblo, El Carmen de Bolívar. Entre mitos, leyendas y relatos que pasaban de una generación a otra, descubrí una forma de imaginar el mundo. Cuando encontré en el cine mi manera de contar historias, supe que quería llevar esa tradición oral a la pantalla para que no se perdiera con el tiempo. Ánima de Marea nace de ese deseo. Es un homenaje a mis raíces, al Caribe colombiano y a todas esas historias que han construido nuestra identidad. Me interesa explorar cómo lo cotidiano y lo fantástico conviven de manera natural en nuestra cultura, y demostrar que nuestros personajes, nuestras creencias y nuestra memoria también merecen ser contados desde el cine.