Mercedes Oviedo
Como cineasta y director creativo, mi trabajo habita en la búsqueda de lo íntimo, la identidad latinoamericana y la memoria emocional. En «Después de tanto amor», la pieza realizada para Gabriela Martínez se transforma en un ejercicio donde la música se encarna en una interpretación física y visceral del desamor. Desde la dirección y la concepción plástica, busqué distanciar la pieza de los clichés del videoclip romántico tradicional para adentrarme en un universo multidisciplinar donde dialogan la fotografía, las artes visuales y plásticas. El espacio con fondos de colores y la intención de un sinfín funciona como un plano psicológico. Allí, los objetos simbólicos como lo son el poema infinito, las espinas, la maqueta en miniatura de un hogar roto operan como diálogos sobre el desahogo, la desesperación, el desamor, la idealización y la memoria. Desde la dirección y la concepción plástica, busqué distanciar la pieza de los clichés del videoclip romántico tradicional para adentrarme en un universo multidisciplinar donde dialogan la fotografía, las artes visuales y plásticas. El espacio con fondos de colores y la intención de un sinfín funciona como un plano psicológico. Allí, los objetos simbólicos como lo son el poema infinito, las espinas, la maqueta en miniatura de un hogar roto operan como diálogos sobre el desahogo, la desesperación, el desamor, la idealización y la memoria.